sábado, febrero 16, 2008

Más del Ignacio

Este post es reivindicatorio y complemento del anterior, ya que creo que quedó la idea de que mi hijo era un pequeño travieso. Es cierto que hace travesuras, pero esas cinco demoró dos años en juntarlas. En todo caso, acá va un bonus track del anterior, antes de contarles las cosas lindas que hace mi niño:

-Debajo del árbol de pascua: por supuesto, esto fue en diciembre recién pasado, con el árbol de pascua instalado poco antes. El Ignacio trató de tomar una pelotita azul que estaba en una de las ramas bajas (que fue su obsesión durante toda la temporada), para lo que se subió a su mesa de actividades, y se resbaló. Para evitar caerse, se sujetó del paño que estaba debajo del arbolito...y se cayó el árbol encima de él. Por supuesto, se puso a llorar desesperado, y hubo que sacarlo de ahí primero, antes de arreglar el desastre.

Esto que sirva para que uno recuerde las travesuras que hizo de niño, ya que, por lo menos en un turno que tuve, sirvió para tener una interesante conversación en torno a estos recuerdos.
En todo caso, la idea de lo que sigue es sacar de la cabeza de los que leen estas líneas que mi hijito es un "niño terrible". Así que quiero contarles que es un niño de carácter fácil, que se duerme aproximadamente a las 10 de la noche y duerme toda la noche. Risueño, juguetón, conversador, claro que en su idioma aún. Algunas cosas más:
- Todas las mañanas sufre de "regalonitis post papa". O sea, luego de la leche de la mañana, se acurruca con quien se la haya dado y regalonea un rato, habitualmente con la mamá, pero puede ser el papá o quien le haya dado la papa.
- Todas las noches se transforma en el "fantasmista Blu". Lo que pasa es que, después de comer, se baña y se seca con su toalla celeste. Después de salirse de la tina, ya envuelto en su toalla, se lava los dientes con "pipu" (su cepillo de dientes con Winie de Pooh) y sale a asustar a su papá. Claro que no entiende que tiene que irse en silencio, y se ríe desde que sale del baño hasta que llega a donde está el papá, y le dice ¡Bu!. Por lo tanto, se ríe mucho rato con Andrés. Ahora tiene otra toalla, una con un dibujo de futbolista. Entonces, si no está de fantasmita, se disfraza de "monstro soker" (el monstruo del soccer, por un capítulo de los Bacyardigans, sus monos preferidos), y así disfrazado asusta al papá igual.
- Come de todo, ya que si está en un plato y se lo dan, es para comer. Por lo demás, no es de golosear mucho, aunque le gustan las "titas" (galletitas) y si uno lo deja, es capaz de comerse 4 o 5 al hilo, o si están los tatas cerca, ya que ahí no entienden que todo tiene un límite.
- Le encanta el agua mineral citrus , en realidad, con cualquier sabor ( su "jugo coca"), y si uno no le esconde la botella, se la puede tomar completa.

Bueno, creo que por ahora eso. Se darán cuenta de que no es tan terrible el angelito, si al final es bastante tranquilo, pero cuando se las manda, es en grande. Me demoré un poco más de lo que creí en reivindicarlo, pero no es falta de cariño, sino que falta de tiempo.

Eso es todo por ahora. Chau.

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