jueves, enero 24, 2008

Dificultades

Debo ser sincera: he llegado a la conclusión de que, por mucho que una quiera que todo funcione a las mil maravillas, no siempre se puede. De hecho, nadie dice que el solo hecho de convivir tiene sus dificultades, ya que no todos los días son domingo, sino que hay que trabajar, darse tiempo para estar con la pareja, tratar de no perder contacto con los amigos ni la familia, o sea, como en el comercial, de verdad hay días en que dan ganas de partirse en dos para cumplir con todas las cosas. Además, a eso hay que sumarle el cansancio, los cambios de humor que todos tenemos derecho a tener, o sea, es complicado el seguir adelante.

Tengo claro que se escucha muy pesimista, lo que puede ser efecto de el año de trabajo acumulado, sin posibilidades aún de vacaciones, pero también es cierto que el 2007 fue complejo, lo que saca a relucir lo mejor y lo peor de cada persona, tanto de los que creemos conocer de memoria, como de los que no son tan cercanos. Eso nos demuestra que nunca se termina de conocer a la gente, lo que es bueno, porque permite reencantarnos y redescubrir al que tenemos al lado, pero también nos puede llevar a ver aspectos no muy agradables de los que nos rodean, que estaban ocultos por alguna razón, buena o mala, y que surge al son de los malos ratos, del cdansancio, del agobio, es decir, cuando más necesitamos el apoyo de los amigos, la familia, la pareja, o como quiera que se llame aquel que está más cerca nuestro.

También las tensiones pueden abrirnos los ojos y acercarnos a los seres queridos, que sirven, en el mejor de los casos, de refugio en la tormenta y de apoyo en la tristeza. Debo ser honesta: tengo la fortuna de haber descubierto, al son de este año difícil (pero al que estoy sobreviviendo, un poco cansada y maltrecha, pero viva), que tengo a mi lad0 a un gran hombre, que se ha sobrepuesto a sus propias frustaciones y malos ratos para cuidarme, apoyarme y darme la tranquilidad de que el Ignacio está bien cuidado, y que hay otras personas a las que puedo recurrir, como mis padres y hermanos. Sé que se me escapa gente, a la que agradezco su apoyo. Eso sí, no puedo dejar afuera a la Jóse, compañera de beca, ni a la Fran Riera, como representantes del primer año de beca de la UC, que han sabido hacerme sentir bien (eso sí, las dos destacadas). A todos ellos, espero que disculpen mis caras largas, o cuando he fallado por cansancio o falta de tiempo, o por otras razones largas de enumerar. Espero ser yo también un apoyo y una ayuda cuando sea necesario.

Por ahora, eso es todo. Chau.

1 comentario:

Mallén dijo...

Mmmm... por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa... ¿Andas bien?
Besos...
(y debemos coordinarnos para el cunmple de Nachito. ¿Pido el Quincho?)