Como becada de primero, este año me ha tocado interactuar con varios internos de sexto de la Católica, buenos cabros, en general buenos internos. Entre ellos estaba Fernando Cabrera, mejor conocido como "Chiporro", que destacaba por lo caballero y educado. Hace cosa de una semana nos enteramos que estaba enfermo, en la UCI de la Clínica Las Condes, con una encefalitis (infección del cerebro), que no tenía un origen muy claro, así que se le hicieron cientos de exámenes (literalmente). La historia había comenzado con una diarrea, luego una comportamiento extraño, para finalmente terminar en esta situación.
Anoche quisieron trasladarlo a la Católica, con un diagnóstico de infección por ameba (de lo raro, raro), pero se agravó antes de lograrlo... y falleció hoy a las tres y media de la tarde.
Claramente, esta es una nueva demostración de que nadie tiene nada comprado. Así que vayan estas líneas como humilde recuerdo y homenaje de un joven bueno, amante de la música y de lo que hacía, un buen médico preocupado por sus pacientes, cuyos sueños quedaron truncos, dejando sumidos en la pena a su familia, su polola, sus compañeros de curso y todos aqueyos que lo conocieron y quisieron. Y también, por qué negarlo, a quienes fuimos sus becadas, que compartimos con él día a día por un tiempo tal vez corto, pero que nos permitió conocerlo y apreciar sus buenas cualidades. Descansa en paz, "chiporro"; descansa en paz, Fernando.
Por ahora, es todo. Chau.
martes, diciembre 25, 2007
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1 comentario:
Hay, niña, qué pena!!!!!
Comadre, dejo un beso para usted y mi ahijado hermoso en este espacio. Se le quiere muchito muchito.
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