domingo, marzo 18, 2007

Primeras veces

Estas líneas son motivadas por un acontecimiento que ocurrió este 17 de marzo, un acontecimiento para mí y que no tiene mayor trascendencia para la marcha del mundo, por muy grande y hermoso que haya sido en lo personal: El Ignacio empezó a caminar solito. Es cierto que todavía prefiere afirmarse de los muebles o de las paredes, pero ya se suelta para pasar de un lugar a otro, y ayer se decidió a caminar sin apoyo, aunque cerquita de donde pueda apoyarse. Fue super emocionante estar ahí para verlo, sobre todo porque fue antes de que saliera al turno, así que estuve a punto de perderme el evento. Así que me puse a pensar sobre lo importante que son las primeras veces de algo, y en lo agradecida que estoy por haber estado ahí en todas las primeras veces de mi hijo: para su primera palabra, su primera comida, sus primeros pasos, su primera sonrisa. Sé que después se hace común el verlo caminar por ahí, o conversar con él, pero estar presente para el debut es emocionante.

Está claro que todavía quedan muchos primeros acontecimientos por delante, y espero estar ahí, porque creo que es importante para mí pero, sobre todo,va a ser importante para él, ya que estoy convencida que es importante que la gente que quieres y es importante para tí esté a tu lado cuando das un nuevo paso en la vida, como es el primer día de colegio o el primer día de trabajo, tanto en el primer trabajo como en los siguientes. En este caso, además hay un componente de incertidumbre y de nervios que se aligeran si los que te importan te demuestran que tú también les importas y están ahí para apoyarte.

Espero estar al lado de mi hijo en cada momento significativo de su vida, pues mi familia es muy importante para mí y si tengo que escoger entre un turno o mi familia, voy a escoger a mi familia. Quiero estar con mi marido cuando empiece un proyecto nuevo, y al lado de mi hijo cuando vaya a su primer día de clases. Así que me las arreglaré para estar, con la colaboración de mis colegas.

Ahora se acerca un cambio en mi vida, y también viene un último día que precede un nuevo comienzo, como suele ser. Vamos a ver que depara este nuevo comienzo, espero que cosas buenas, a pesar de todos los cuentos de terror que me han contado.

Nos vemos pronto. Chau.

1 comentario:

Mallén dijo...

Comadre... un besito gigante... y la chochera que nos llena de baba al saber que nuestro niño ya camina!!!!!!
Cariños miles...