Bueno, en estos días ha persistido el paro de la CONFENATS, el así llamado "paro de la salud". Lo cierto es que no están parados los médicos ni otros profesionales, pero sí los técnicos paramédicos, auxiliares de enfermería y otros similares, con lo que la atención de salud se dificulta. Por ejemplo, los arsenaleros (as) están en paro, y ellos son muy necesarios para las cirugías, lo que ha obligado a suspender miles de operaciones. Y ahora, se habla de endurecer aún más el movimiento, dejando los turnos éticos. Insisto en que respeto el derecho a manifestarse, pero esto me parecería inaceptable, pues los pacientes serían los únicos perjudicados, con el agravente de que serían los más necesitados los más afectados. Los turnos éticos deben seguir funcinando, so pena de que ocurra alguna desgracia, como el fallecimiento de un paciente por el paro.
Lo que a mí más me molesta es que no veo disposición al diálogo por parte de los funcionarios, sino que pusieron sus peticiones sobre la mesa y eso quieren. El detalle es que en una negociación, se ponen las peticiones sobre la mesa, luegos se ve que ofrece la contraparte y luego se conversa para llegar a un acuerdo. Se oye lógico, pero en este caso no se ve la voluntad para negociar.
A estas alturas, la Iglesia se ofreció para negociar, y antes lo hizo el colegio médico, pero no se ve solución. Va quedando el empezar a despedir a los funcionarios, partiendo por los que dejen los turnos éticos, además de descontar los días no trabajados. Claro que, así como vamos, no van a sacar sueldo, pero si no hay diálogo para solucionar el conflicto, va a tener que responderse a la presión con este tipo de medidas, para ver si así vuelven a trabajar y, una vez logrado eso, se vuelva a conversar (concepto clave en estas cosas, que al parecer se ha olvidado).
No hay caso, no puedo dejar de comentar los temas relacionados con la salud. Siguen siendo mis opiniones, y eso que creo en el derecho a manifestarse. Chau.
lunes, septiembre 25, 2006
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1 comentario:
Todos las organizaciones gremiales se quejan del modelo económico existente en nuestro país. Lo califican de individualista y excluyente. Esto no deja de ser cierto, pero al final los grupos de presión actúan de igual forma, poniendo por sobretodo sus demandas y al carajo con el resto de la sociedad.
Además, sería entendible su comportamiento si este Gobierno les hubiese cerrado las puertas en la cara y no hubiese disposición al diálogo, pero no ha sido así. Parece que a muchos que lucharon en la dictadura se les olvidó que en democracia no hay sólo derechos sino también deberes
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