miércoles, octubre 11, 2006

Pensando en el regreso

Bueno, hace tiempo que no escribo, por falta de tiempo, así que, aunque no es el tema, una breve mención al fin del paro de la salud: aunque les moleste, corresponde descontar los días no trabajados, y eso se sabe cuando se realizan este tipo de movilizaciones.

En todo caso, hoy quiero contarles que el psiquiatra me encontró mejor en el último control, y me bajó la dosis de medicamentos, además de darme la última licencia, por lo que tengo que prepararme para volver a trabajar. Tras conversar con mi jefe, decidimos que me tome los 10 días de vacaciones que me quedan, por lo que vuelvo el 8 de noviembre. Así que ya partió la cuenta regresiva, queda menos de un mes para retomar la faceta de trabajadora, y hay que comenzar a afinar varios detalles, a saber:
-Ya conversé con mi jefe, para ver no solo lo de las vacaciones que me quedaban, que no podían guardarse para el próximo año, sino que también para ver si hago o no turnos, ya que el Ignacio aún mama, y para agrupar la hora de alimentación del niño al final de la jornada, si es que se queda en la casa.
-Fui a hablar con la tía de la sala cuna, por si acaso.
-Como se pueden dar cuenta, aún no sé si el niño va a ir a la sala cuna o se va a quedar en la casa con la abuela paterna, o si se va a ir todos los días a la casa de mi madre. Esto debe decidirse pronto, pues influye en otras cosas.

Debo ser sincera: me pone nerviosa la idea de dejar al Ignacio en otras manos, no en vano han sido siete meses, y vamos a completar ocho en total, dedicada a él, por lo que a estas alturas lo conozco muy bien, sus costumbres, sus mañas, que lo hace reir y que lo hace llorar. Por lo tanto, va a ser un tanto difícil. Por otro lado, igual echo de menos el trabajo. Vamos a ver cómo resulta esto, que tiene que pasar en algún momento, el cual se acerca. Les contaré luego que tal me va, porque va a ser un gran cambio y tendremos que adaptarnos ambos, tanto el Ignacio como yo, y tengo claro que lo voy a echar de menos, tal como él a mí. Por lo tanto, al final de la jornada laboral voy a volar para estar con mi niñito y con mi marido, con quien también voy a tener menos tiempo, pues yo vengo de lejos y Andrés trabaja en el centro, así que va a llegar antes que yo, al menos en teoría. De todos modos, sé que vamos a salir adelante todos juntos.

Queda pendiente el contarles los resultados de esto cuando se inicie, y otro día hablaré do otras cosas, pero hoy quería contarles de lo que se viene. Chau.

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