Durante estos días ha estado en todos los medios la noticia de los bebés cambiados hace un año en Talca. Aparte del hecho en sí, difícil de comprender, está todo lo que significa para las dos familias, incluyendo a los niños.
Como mamá, tengo claro que a un hijo se le ama desde antes de nacer, sobre todo cuando es esperado y deseado. Sin embargo, también es cierto que el lazo se crea y fortalece cada día, por lo que, once meses después, el amor y la relación es muy distinta a la del primer día. De a poco se ha ido conociendo al hijo, con sus mañitas, costumbres y formas de ser, aunque sean chiquititos. Por lo tanto, no se trata solo de recuperar al hijo biológico, sino de aprender a conocer a este niño, criado por otro, de manera distinta a la propia, con el agregado de que el niño ya conoce a su familia, su padre y madre, sus abuelos, y ahora deberían empezar de cero, lo que sin duda les provocará una inseguridad muy grande (sí, incluso a esa edad).
Creo que lo más importante en este caso, dejando aprte el dolor de las familias, de ambas, tanto de aquella que nunca dudó del hecho de estar criando a su hijo biológico como de la que siempre tuvo dudas, es el hecho de tener que tomar la desición de cambiar hijos y,por supuesto, el tomar las medidas para que no se repitan hechos tan lamentables como los de ahora.
Bueno, por hoy eso es todo. A ver si en otra entrega vamos más a lo personal, pero por ahora esto me tiene medio choqueada. Chau.
viernes, agosto 11, 2006
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1 comentario:
Amorcito: Bienvenida a la red. Un abrazo grande, y no se preocupe, que lo importante no es recibir muchos posteos, sino sentirse bien con lo que uno escribe y sacar afuera lo que merece ser comentado.
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