viernes, octubre 26, 2007

Violencia intrafamiliar y retractación

He estado reflexionando acerca de lo que lleva a las mujeres que han sido atacadas por sus parejas a retractarse, pedir ayuda para ellos y desistirse de la acciones legales, aunque vuelvan al mismo infierno. Y he llegado a la conclusión de que, si bien es cierto que tiene que ver el famoso "ciclo de la violencia", ya que luego del estallido el agresor pide perdón y se vive una luna de miel hasta la próxima vez, hay otras razones que están detrás de esto, y que pueden ser súper similares a las que otras personas dan para justificar tanta cosa:
-Por una parte, el mal entendido sentido que se le da dentro de la pareja a una frase que se puede usar en muchos sentidos: "eres mi mujer" o "eres mi marido" (sí, estas líneas se inspiran en las mujeres, pero los hombres también pueden ser agredidos). Sí, se es la pareja del otro, y se pasa a ser, en parte y de alguna forma misteriosa, parte del otro, lo que debiera ser un incentivo para cuidarse y respetarse mutuamente, después de todo, lo hago por una parte de mi mismo. Sin embargo, en este caso sirve para justificar la agresión, por ambos lados tanto por el agresor, más que mal, es "su" mujer, como por la agredida, ya que fue "su" hombre quien lo hizo, por lo tanto, tiene derecho. Y les sirve para justificar incluso agresiones muy graves.
-El amor puede tener muchas presentaciones, y en realidad puede encubrir el temor de quedarse solo/a, de ser abandonado, o puede conllevar un deseo de redimir al otro, porque "yo lo voy a hacer cambiar", aunque se vea que no es posible. Y, por el lado del agresor, también el amor puede llevar a justificar las cosas, como es en el caso de los celos patológicos, en que se conjuga el concepto de "eres mía" con el del "amor", porque no quiero perder al otro y hago lo que sea para reafirmar que eres mía/o. Se olvida que el amor no busca hacer daño (aunque a veces lo haga sin querer), y que ayudar a crecer al otro es parte del ser pareja, pero no en contra de su voluntad ni tratando de redimir.
-El temor a las represalias también juega un rol, ya que no se sabe que va a pasar cuando vuelva a estar cerca mío, puede querer vengarse de mí (o su familia puede querer hacerlo), por lo tanto, mejor me retracto.
-Si bien es cierto que cuando uno forma pareja, acepta al otro con lo bueno y lo malo que el otro tiene, pero hay cosas que no son aceptables, y que suelen aparecer desde el comienzo de la relación, o pueden dar una pista de lo que se viene. Si se acepta, se monta un patrón de comportamiento que después es muy difícil de romper. Y muchas veces se acepta en la creencia de que el otro va a cambiar por mí, o que se va a lograr cambiar.
Bueno, creo que eso es todo. Puede que haya más cosas, pero estas son las reflexiones que he logrado sacar después de mucho pensar. Ojo, se que las personas cambian y creo en las segundas (y terceras y cuartas) oportunidades, pero con un límite. No se trata de justificar lo que pasa, sino de tratar de comprender lo que sucede en estos casos. Por lo demás, tampoco quiero condenar, porque una cosa es esta reflexión, o la que cada uno puede hacer en su casa, y otra es saber como reaccionaríamos cada uno de estar en el caso. Por lo tanto, aquí está plasmada mi opinión. Chau.

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