Hace mucho tiempo que no posteo, principalmente porque no he tenido tiempo, así que me han quedado varias cosas pendientes. Sin embargo, bo puedo dejar de comentar lo que pasó el 11 de septiembre, nuevamente, que es lo mismo que pasa cada vez que hay manifestaciones o en ciertas fechas, como el primero de mayo. En el caso del "once", es casi el inicio de la celebración de Fiestas Patrias en ciertos sectores. Entiéndanme bien, creo que el pasado no se borra, y entiendo a aquellos que recuerdan a los suyos en esta fecha. Pero también estoy convencida de que, así como ellos tienen el derecho de recordar a los suyos (lo que, por lo demás, no se les impide), todos tenemos derecho a seguir viviendo. O sea, el Cabo Vera tenía derecho a estar vivo, y sus hijos tenían derecho a crecer con un padre, pero ciertas personas les privaron de ello. Esta muerte no honra a los desaparecidos ni a los muertos, sino que lleva el mismo dolor a otra familia. Por lo demás, me baja la duda de que sean los sectores ligados a los derechos humanos o a los detenidos desaparecidos los que cometen estos actos, más parece ser que son individuos que quieren demostrar quien manda en estos sectores. Sino, ¿cómo se explica el saqueo a los colegios que educan a sus propios hermanos o hijos?, ¿por qué hay tanto cabro chico, incluso menor de edad, involucrado?. O bien,¿por qué van grupos anarquistas o mapuches (que son los que provocan desórdenes) a la marcha de homenaje a los detenidos desaparecidos?.
Entiendo el derecho a manifestarse, pero yo tengo derecho a poder llegar a mi trabajo sin retraso, y el 12 de septiembre había un montón de semáforos cortados y restos de barricadas que demoraron mi viaje más de lo habitual, y por lo tanto llegué atrasada. La gente que vive en el centro de Santiago tiene derecho a vivir tranquila, y sin embargo, cada vez que hay manifestaciones, no pueden salir, tienen que encerrarse en su casa, y aguantar el olor de las lagrimógenas. Los comerciantes tienen que aguantar que les rompan sus negocios cada cierto tiempo, ¿por qué?. Y estas son reflexiones de quien ha participado en paros, tomas y marchas. Con este dato quiero decir que, si bien estoy de acuerdo con el derecho de manifestarse, también es cierto que hay un límite a mis derechos.
Bueno, creo que eso es todo por hoy. Como he dicho en otra ocasión, son mis puntos de vista, y los que leen estas líneas pueden estar o no de acuerdo. En todo caso, este espacio está abierto a sus opiniones, y no hay censura. Chau.
lunes, septiembre 17, 2007
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2 comentarios:
Brujita preciosa, estoy de acuerdo en lo general... pero tengo que hacer dos acotaciones al respecto...
Primero: creo que la represión sólo genera más violencia y menos entendimiento; el hecho de que el gobierno haya decidido impedir el paso por la Moneda el domingo 9 de septiembre (el día en el que se hizo la marcha oficial al Cementerio General) gatilló más desmanes, en vez de prevenirlos. La gente que deja destrozos por doquier no tiene que ver con los crímenes de la dictadura, pero tiene que ver directamente con las vejaciones a los derechos humanos de hoy... de diversas formas... incluido Transantiago.
Segundo: Duele lo de Vera. Pero recordemos que fue en esa misma esquina de Pudahuel donde otro carabinero asesinó a mansalva, arteramente, a un niño hace un par de meses. Así que la ira social de la población contra los Carabineros es... bueno, no justificable, pero casi, casi. Eso, no se ha dicho en ninguna parte y creo que es más que necesario remarcarlo.
Besitos cariño, pa usté, su marío y su guaguita linda.
Bastante de acuerdo con lo expresado, mi amorcito. En cuanto a lo que señala mi comadre, lamento profundamente estar en desacuerdo con usted, aunque para eso se hace este espacio, para confrontar ideas y no para llevarse el amén. Algunas precisiones: fueron el señor Teillier y la presidenta de la A.F.D.D., quienes, entre otros, insistieron en que sí o sí iban a pasar por Morandé 80 el día 09 de septiembre, aunque se les ofreció un trazado alternativo, habida cuenta que los mismos organizadores de las marchas suelen reconocer que no son capaces de controlar a todos los que participan de ellas.Así que, aunque lo relevante es que no haya violencia, todos pusieron de lo suyo para caldear el ambiente. Segundo: la democracia es para todos, no sólo para los que marchan.
Tercero: No seamos tan ingenuos, la inmensa mayoría de los desórdenes los provoca gente que no le interesa ni el Transantiago, ni la desigualdad social ni ninguna de las grandes peleas de hoy, sino lisa y llanamente el desastre por el desastre.
Cuarto: respecto al cabo Vera y a la posible justificación del asesinato, en Chile y en la mayoría del mundo la ley del Talión se acabó hace rato y no colabora en lo más mínimo a la reconciliación nacional tan manida. Por otra parte, no había un solo atisbo de activismo político en lo de Pudahuel,sino una demostración por parte de las pandillas y de los narcos de su inmenso poder territorial y de fuego. Baste para probar esto el prontuario del inculpado y de su padre, y los profundos conocimientos de armas y municiones del caballero.
Un abrazo.
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