Hola a todos. Aquí estoy de nuevo, tras una semana en la que me volví a dedicar a ser mamá de tiempo completo, porque el Ignacio se enfermó, así que tuve licencia para cuidarlo. Estuvo con bronquitis obstructiva y con otitis, así que con inhalador, kine respiratoria y antibióticos, por lo que no fue precisamente una semana de vacaciones, sino que tuvo harta pega. De hecho, teníamos que salir todas las mañanas al centro médico para que le hicieran kine, y una vez allá esperar con paciencia que lo atendieran, aunque eso significara volver corriendo para darle almuerzo. A esto se sumaba la rutina del inhalador. Bueno, lo importante es que ahora está mucho mejor, y yo vuelvo a trabajar el lunes, dejándolo nuevamente a cargo de la abuela, quien tendrá que darle antibiótico a las 3 de la tarde durante toda la semana, pero ya no tendrá que inhalarlo ni llevarlo al kine.
Estos días fueron medio nostálgicos, porque durante 8 meses me dediqué sólo al niño, y a pesar de que ahora era por corto tiempo y por otras razones, lo disfruté: el estar todo el día con él, jugar con él, compartir, etc., es muy lindo y agradable. Sin embargo, no me desconecté por completo de mi pega, y debo reconocer que era raro no salir hacia San José todos los días, aunque un alivio, por la distancia y por lo grato. Esto me demostró que, aunque me encantaría estar con mi hijo todo el día, hay algo en mi que es trabajadora, que es médico y que, aunque adormecida durante el tiempo de madre 24 horas, está ahí y sale cuando se lo deja. Lo cierto es que podría dormir durante mucho tiempo, y a veces me gustaría tener la posibilidad de ser mamá solamente durante todo su primer año, pero no se puede.
Si este año se me ha vuelto difícil el dejarlo en otras manos, sé que el próximo año puede ser aún más dfícil, porque además tendré que estudiar y hacer turnos noche, algo que he dejado de lado por ahora, en beneficio de la papa nocturna y de estar con el niño a la hora de hacerlo dormir, pero tengo fe que, con la ayuda de Dios a través de los que me rodean, sobre todo de Andrés, voy a ser capaz.
Justo esta semana que me dediqué a mamá full time, apareció la noticia de la muerte de Igor, el pequeño de un año y medio que murió en Iquique luego de estar abandonado, de sed y hambre. Me impactó demasiado, porque es un pequeñito que nadie cuidó cuando su mamá lo dejó encerrado solo, quién sabe por qué razones, mientras yo tengo la suerte de contar con ayuda y que mi hijo sea bien cuidado cuando yo no estoy, por lo tanto, tengo la tranquilidad de ir a trabajar sabiendo que queda en buenas manos y que no le va a pasar nada malo. Doy gracias a Dios por esto.
Bueno, quedo hasta acá por ahora. Lo cierto es que me gusta ser mamá, estar con mi hijo y cuidarlo, claro que ahora no es 24 horas físicamente al lado de él, ya que mentalmente sí son 24 horas diarias, y soy feliz de que sea bien cuidado cuando no estoy, tanto por su padre como por sus abuelas. Chau.
sábado, diciembre 16, 2006
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